En Interactuar, sabemos que cerrar brechas históricas en la financiación rural es un paso clave para transformar realidades. Por eso, junto a la Fundación Bancolombia, creamos Efecto i, un vehículo de inversión de impacto pensado para empresarios rurales que hacen parte de cadenas productivas de agroalimentos, turismo rural y de naturaleza.
La microempresa representa el 95% del tejido empresarial de Colombia y genera el 67% del empleo, pero enfrenta barreras enormes: en las zonas rurales, menos del 53% accede a servicios financieros y solo 1 de cada 5 empresarios logra un crédito formal. A esto se suman las dificultades particulares de las mujeres rurales, quienes enfrentan aún más obstáculos para acceder a formación, financiación y mercados.
En los primeros 6 meses de Efecto i, ya hemos desembolsado 94 créditos, movilizando casi la totalidad de los recursos previstos, con un 48% de participación femenina y un índice de cartera vencida del 0%. Además, el 95% de los empresarios beneficiarios pertenecen a los estratos 1 y 2. Para nosotros, estas cifras no son solo datos: son historias de vida que están cambiando.
Este modelo nos permite entregar crédito acompañado de formación empresarial personalizada, mentorías, acceso a plataformas educativas y participación en ruedas de negocio. Si los empresarios alcanzan ciertas metas como crecimiento en ventas o inclusión digital, pueden incluso reducir el valor de su crédito. Es una forma de invertir con propósito, donde el impacto también se convierte en oportunidad.
Y para nosotros, el mayor testimonio es el de quienes viven esta experiencia, como Yessica Yohana Bustos, agroempresaria del Tolima:
“Nunca había tenido historia crediticia. Me acerqué a Interactuar porque necesitaba el dinero rápido y la experiencia fue muy bonita. Hoy hago parte de la Escuela de Negocios, recibo acompañamiento técnico y asesorías para mejorar mi cultivo de maracuyá”.
Así construimos Efecto i: desde la escucha, con soluciones reales, y creyendo que el desarrollo se construye desde la ruralidad y con los empresarios en el centro.
En 2025, queremos ampliar este impacto, llegar a más regiones y fortalecer más cadenas productivas. Porque cuando el crédito se acompaña, cuando el conocimiento se comparte, y cuando el impacto es la meta, sí es posible transformar vidas y territorios.




