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Así funciona nuestro laboratorio vivo de microempresas sostenibles en Antioquia

por | Jul 29, 2025 | Corporación Interactuar, Destacadas, Noticias

Desde Interactuar, se ha apostado por un modelo diferente: uno donde el crédito, la formación y la sostenibilidad ambiental no van por caminos separados, sino que se integran en un acompañamiento real, cercano y transformador.

Gracias al proyecto AL-INVEST Verde, respaldado por la Unión Europea, en consorcio con la Fundación del Valle y ACTEC, y con el respaldo metodológico de la Escuela de Negocios de Interactuar, se ha creado un ecosistema donde cada empresario encuentra herramientas para crecer con propósito.

Con esta estrategia, se ha llegado a 22 municipios de Antioquia, llevando un modelo de formación y sostenibilidad económica a lugares donde la informalidad es alta y el acceso a conocimiento técnico es escaso. Municipios como Támesis, Guarne, Salgar y Valparaíso han visto crecer sus ingresos entre un 65 % y un 164 %, y hoy son prueba viva del impacto que genera un acompañamiento verdadero.

En estos territorios, se han fortalecido negocios en cadenas productivas como el café, el aguacate, el cacao, el tomate y el banano. Y lo más valioso: empresarios que ahora aplican prácticas de economía circular, reduciendo costos, cuidando los recursos naturales y mejorando su competitividad.

Es motivo de orgullo saber que el 43 % de estos empresarios son mujeres rurales, muchas de ellas cabezas de hogar, que hoy lideran negocios rentables, sostenibles y con visión a futuro. Lo que antes era intuición y experiencia empírica, hoy es estrategia con metodología. Lo que antes era sobrevivir, ahora es crecer con sentido.

Más allá de los indicadores, AL-INVEST Verde deja un legado invaluable: capacidades fortalecidas, redes empresariales activas y una convicción más fuerte de que trabajar con propósito sí transforma. Junto a sus aliados, Interactuar sigue apostándole a una economía más justa, inclusiva y sostenible para todos.

En un país donde el 96 % del tejido empresarial son microempresas, hablar de sostenibilidad económica es hablar de ellas: de quienes siembran, reparan, cocinan, venden y crean, muchas veces sin garantías, pero con toda la determinación. Para Interactuar, estas personas no son beneficiarias: son protagonistas del desarrollo.

El MBA como laboratorio vivo

Uno de los pilares de este modelo ha sido el Método Base de Aceleración (MBA). No se trata solo de formación en finanzas o mercadeo; es una transformación profunda de la mentalidad empresarial. Es ayudar a los empresarios a entender su punto de equilibrio, sistematizar procesos, tomar decisiones con datos y construir una visión sostenible del negocio.

Gracias a mentorías personalizadas, conexión con el mercado y herramientas de medición, decenas de empresarios rurales y urbanos han pasado de la supervivencia a la sostenibilidad.

La revolución silenciosa que se vive todos los días

Aromas de Salgar, en el suroeste antioqueño, no es solo una finca. Es un símbolo de lo que es posible cuando el acompañamiento es real. Su fundador, Jaider de Jesús Pino, empezó sin formación empresarial, con deudas y vendiendo café a pérdida. Hoy, luego de pasar por el MBA y recibir el acompañamiento de Interactuar, duplicó su producción y creó un modelo diversificado que incluye turismo, educación ambiental y comercialización directa.

Como él mismo expresó: “Con Interactuar no solo obtuve herramientas, obtuve un propósito. Hoy entiendo que emprender no es solo producir, es decidir cómo quiero dejar huella.”

Jaider ahora cultiva banano para asegurar flujo de caja, convierte residuos en abono, forma a otros caficultores y dirige su negocio con estrategia. Formalizó su empresa, delega con confianza y entiende su rentabilidad. Eso también es desarrollo.

Mientras las grandes cifras se llevan los titulares, Interactuar continúa acompañando la revolución silenciosa de las microempresas. Esa que sucede cada día, en cada barrio, en cada vereda. Y lo hace con una convicción firme: cuando un empresario se fortalece, gana una familia, un barrio, un territorio entero.

Esa es su apuesta: acompañar con rigor, creer en lo pequeño y transformar desde la raíz. Porque esto no es solo un modelo económico: es una respuesta concreta y viva al desarrollo sostenible, justo y descentralizado que se sueña para Colombia.

 

Desde la AFE compartimos esta experiencia como parte de un ecosistema de fundaciones que cree que sumar transforma: articular esfuerzos, compartir aprendizajes y fortalecer la inversión social privada en Colombia.
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