La Fundación Fanalca, en alianza con la Sociedad de Mejoras Públicas, lidera el proyecto ‘Cali Entretejida’, cuyo propósito es fortalecer la participación ciudadana y el empoderamiento de la comunidad tejedora de la ciudad, a través de una intervención artística aérea inspirada en el ringlete de la maceta caleña, símbolo de afecto, tradición e identidad local.
Lo que comenzó como un pequeño grupo de mujeres vinculadas al Programa de Manualidades de la Fundación, pronto trascendió su propósito inicial y se transformó en un movimiento de cultura ciudadana con gran fuerza y alcance. A través del tejido como herramienta simbólica y práctica, estas mujeres lograron inspirar la unión, la solidaridad y el sentido de pertenencia en sus comunidades.
Con el paso del tiempo, la iniciativa fue creciendo y expandiéndose más allá de los espacios originales, recorriendo cada rincón de Cali y despertando el interés de otras ciudades del país. Lo que en principio era una actividad artesanal se convirtió en una red de participación activa, en la que más de 500 tejedoras encontraron un lugar para compartir experiencias, fortalecer lazos y demostrar el poder transformador de la creatividad colectiva.
Desde enero, el entusiasmo alrededor de esta iniciativa comenzó a crecer como una chispa que se propaga, contagiando a colectivos, grupos de amigas, familias y personas de distintas edades que se sumaron con ilusión al proyecto. Con paciencia y dedicación, las participantes fueron dando vida a más de 1.000 grannies, cada uno elaborado con el patrón del emblemático ringlete, un diseño que nació de la creatividad de una de las integrantes del Programa de Manualidades y que rápidamente se convirtió en símbolo de identidad del movimiento.
La obra se inauguró el martes 23 de septiembre, en el marco de la Semana del Patrimonio de Cali, en articulación con la Secretaría de Cultura, que ha preparado una variada agenda cultural para este espacio. Más que un tejido de hilos, es un tejido de comunidad: cada puntada enlaza historias, memorias y esperanzas, recordándonos que cuando las manos se unen, la ciudad se transforma.




