la Fundación Frisby celebró el cierre oficial de la Copa Frisby 2025, un campeonato que va más allá del fútbol y que ha dejado huella en 300 adolescentes del Eje Cafetero, provenientes de los municipios de Manizales, Villa María, Santa Rosa, Armenia, Dosquebradas y Pereira.
Durante la jornada final, se disputaron los partidos de cierre, se premiaron a los equipos participantes y se compartieron los resultados de una iniciativa que ha demostrado que el deporte también puede ser un aula para la vida.
Inspirada en su propósito superior de “alimentar con amor para contribuir al desarrollo del ser humano y transformar positivamente la sociedad”, Frisby S.A. BIC, a través de su Fundación Frisby, consolidó este torneo como una experiencia pedagógica y emocional, centrada en los valores corporativos como el respeto y la transparencia.
En la Copa Frisby no hay árbitros: son los propios jugadores quienes resuelven sus conflictos mediante el diálogo, la empatía y la toma de decisiones responsables. Así, el fútbol se convierte en un medio educativo que promueve la convivencia, el trabajo en equipo y la cultura de paz.
El proceso de formación incluyó 60 entrenadores que lideraron los 30 equipos participantes, quienes participaron en cuatro sesiones formativas orientadas a entender que el fútbol es una herramienta educativa, no un fin en sí mismo. Estas sesiones les brindaron herramientas prácticas para potenciar el desarrollo humano de los adolescentes desde la cancha.
En paralelo, se realizaron tres encuentros con la psicóloga de la Fundación Frisby y las familias de los 300 jóvenes participantes, generando conciencia sobre su rol fundamental en el proceso formativo y brindándoles recursos concretos para acompañar de manera activa y positiva el crecimiento de sus hijos.
Asimismo, la Copa Frisby fue mixta, integrando a adolescentes de género femenino y fortaleciendo el compromiso de la Fundación con la equidad, la inclusión y el liderazgo a través del deporte.
Basada en el programa “Aprender Jugando” de la Fundación Frisby y en el modelo Fútbol para el Desarrollo, esta edición potenció valores como el respeto, la transparencia, la cooperación y la resiliencia, al tiempo que fortaleció habilidades socioemocionales esenciales: resolución pacífica de conflictos, comunicación asertiva, trabajo en equipo, empatía y liderazgo.
Fiel a su propósito de “mantener viva la inspiración en el ser humano”, la Fundación Frisby reafirma su compromiso con una educación transformadora que forma personas integrales, empáticas y comprometidas con sus comunidades.
El modelo de la Copa Frisby continuará expandiéndose a otras regiones del país, con el propósito de seguir construyendo entornos seguros, resilientes y sostenibles a través del deporte, la educación y el amor.
Datos clave de la Copa Frisby 2025
- Copa mixta: 300 participantes
- 300 familias vinculadas en el proceso
- 60 entrenadores participantes en procesos de formación pedagógica.
- 30 equipos
- 6 municipios del Eje Cafetero: Manizales, Villa María, Santa Rosa, Armenia, Dosquebradas y Pereira.
- Más de 180 millones de pesos destinados a inversión.
- Modelo pedagógico propio, enfocado en la educación
- Formación paralela para familias, entrenadores y comunidad




