Con la entrega de 20 violines de alta calidad elaborados por luthiers colombianos, la Fundación Ramírez Moreno se une al Concurso Internacional de Violín Ciudad de Bogotá 2025, una iniciativa que promueve la excelencia musical y contribuye al desarrollo artístico y profesional de jóvenes intérpretes de todo el mundo.
Este certamen, resultado del convenio entre la Asociación Nacional de Música Sinfónica, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, la Orquesta Filarmónica de Bogotá y la Fundación Amigos del Teatro Mayor, convierte a Bogotá en un epicentro musical de América Latina, reafirmando su reconocimiento como Ciudad Creativa de la Música por la UNESCO.
Un escenario para el talento y la excelencia
El concurso reunirá a 20 violinistas menores de 30 años, seleccionados entre 122 participantes de 30 países, quienes competirán por una bolsa de premios de 70.000 dólares.
Las rondas eliminatorias se desarrollarán entre el 31 de octubre y el 6 de noviembre en el Auditorio Fabio Lozano de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, mientras que la gran final se celebrará el 7 de noviembre en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.
Formación y oportunidades para jóvenes violinistas colombianos
De manera paralela al certamen, entre el 3 y el 6 de noviembre, se desarrollará una agenda académica especializada que incluirá clases magistrales para más de 50 jóvenes violinistas colombianos de entre 8 y 26 años.
Cada sesión, de aproximadamente 90 minutos, estará dirigida por uno de los 17 concursantes internacionales e implicará la interacción directa con tres jóvenes músicos locales, promoviendo el intercambio de conocimientos, técnicas y experiencias.
Al finalizar las clases, un jurado especializado seleccionará a los 20 jóvenes más destacados, quienes serán beneficiados con la entrega en comodato de violines de alta calidad elaborados por cinco reconocidos luthiers colombianos y donados por la Fundación Ramírez Moreno.
Compromiso con el desarrollo artístico y cultural
A través de esta donación, la Fundación Ramírez Moreno reafirma su compromiso con el fortalecimiento del sector cultural y con la formación de nuevas generaciones de artistas, brindando acceso a instrumentos que potencian la expresividad, la calidad interpretativa y la proyección profesional de los jóvenes talentos.
Esta alianza entre instituciones públicas y privadas representa un modelo de colaboración efectiva en favor de la educación artística, del acceso equitativo a la cultura y del reconocimiento de la lutería colombiana como patrimonio y oficio de excelencia.
“Cada violín entregado es una oportunidad para que un joven talento avance en su camino artístico y encuentre, en la música, una herramienta de transformación y desarrollo personal”, destacó Mónica Moreno, directora de la Fundación Ramírez Moreno.
Con iniciativas como esta, continuamos consolidando un entorno que valora la cultura como eje de desarrollo social, artístico y humano.




